El Congreso de los Diputados admite tramitar el cambio de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad

El Congreso de los Diputados ha admitido a trámite modificar la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad, por 264 votos a favor y 79 en contra, propuesta por el Grupo Parlamentario Popular. Esta decisión ha salido adelante en la segunda votación realizada por los integrantes de la Cámara Baja (fue rechazada el junio pasado), y en medio de una fuerte oposición mostrada por la comunidad científica, académica, conservacionista y entidades de la sociedad civil.

Imágenes: Mapama.

La decisión ha salido adelante en la segunda votación realizada por los integrantes de la Cámara Baja (fue rechazada el junio pasado), y en medio de una fuerte oposición mostrada por la comunidad científica, académica, conservacionista y entidades de la sociedad civil.En esta ocasión, el sí al cambio de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad ha sido posible con el respaldo de Ciudadanos y el PSOE, partidos que no apoyaron la propuesta en la votación de junio. Este apoyo respalda una reforma legislativa sustentada, según la nota de prensa divulgada por el Congreso, en una sentencia dictada en 2016 por el Tribunal Supremo. Esta modificaba «el Catálogo de Especies Exóticas Invasoras» y ha generado una «gran preocupación en los municipios rurales porque, además de implicar la prohibición genérica de posesión, transporte, tráfico y comercio de ejemplares vivos de algunas especies objeto de aprovechamiento piscícola o cinegético, supone o la imposibilidad de la práctica de caza y pesca deportivas de las especies catalogadas, salvo en el marco de campañas de control y erradicación».

A tenor del comunicado, con la propuesta de modificación de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad, se busca «encontrar una solución que compatibilice la protección del medio ambiente con la actividad y el empleo de los sectores cinegético y piscícola, teniendo en cuenta las especies que proporcionan beneficios sociales y económicos».

La controversia reside en que los cambios propuestos «permitirían mantener en nuestros ecosistemas especies exóticas que se ha demostrado que constituyen una amenaza grave para las especies autóctonas, con el único fin de satisfacer el interés de determinados colectivos de cazadores y pescadores o de sectores como el peletero», alerta el manifiesto contra el cambio de la ley entregado esta semana al Congreso y secundado por 17 sociedades científicas, 600 científicos y 100 ONG.

En el documento, los firmantes recuerdan que «las especies exóticas invasoras suponen una amenaza para nuestra biodiversidad, por los impactos que causan sobre las especies nativas por depredación, competencia, hibridación, introducción de enfermedades y parásitos, etc. Algunas de las especies autóctonas que se encuentran actualmente amenazadas o en regresión por causa de las invasiones biológicas son el cangrejo de río, la trucha común y otros peces, el visón europeo, el desmán de los pirineos, la malvasía cabeciblanca, el turón, o los galápagos europeo y leproso, como se muestra en los Libros Rojos elaborados y publicados a instancias del Gobierno español a lo largo de la última década».

Otro de los argumentos esgrimidos por los signatarios del manifiesto es que «la comunidad científica internacional, a través del grupo de expertos correspondiente de la UICN, ha elaborado un listado de especies invasoras (http://www.issg.org) en el que se destaca su impacto negativo sobre la biodiversidad. Especies que pretenden ser indultadas por la actual iniciativa parlamentaria como la trucha arcoiris y el black-bass, además de figurar en este listado como especies invasoras, están también incluidas en el listado de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo».

Además, en caso de que nuevos conocimientos científicos apuntasen a que alguna de las especies ahora recogidas en el Catálogo de Especies Invasoras no constituyeran una amenaza grave, «la propia ley cuenta con un mecanismo por el cual cualquier ciudadano u organización puede iniciar un expediente de exclusión de una especie del catálogo».

Adicionalmente, inciden en que «las medidas que hay que tomar para proteger nuestra fauna y flora autóctonas pueden tener efectos socioeconómicos negativos, pero estos pueden en gran medida ser corregidos o eliminados en su mayor parte en el marco de planes de control de estas especies ya que la propia Ley 42/2007 permite en el marco de estos suficientemente flexibilidad».

Por todo lo anterior, el manifiesto advierte que la propuesta impulsada por el PP «perjudicará gravemente el medioambiente español, es contraria a todo el conocimiento científico y supondrá una pérdida de patrimonio natural a todos los españoles. Ante esta circunstancia, defienden que la no sea modificada para rebajar las obligaciones en la lucha contra las especies exóticas invasoras, que la lucha contra la expansión de las especies exóticas invasoras se lleve a cabo exclusivamente atendiendo a criterios técnicos y científicos y que se aprueben cuanto antes las estrategias y planes de control y erradicación de especies exóticas invasoras previstas en la Ley 42/2007.

Superada la primera votación en el Pleno del Congreso de los Diputados, la iniciativa legislativa será remitida a la Comisión, donde se debatirán y votarán las enmiendas al articulado que presenten los grupos parlamentarios y se elaborará un dictamen. El texto que apruebe la Comisión continuará su tramitación en el Senado.

Fuente: Congreso de los Diputados, Ecologistas en Acción.

 

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