El cambio climático en el País Vasco: 22 buenas prácticas

Los técnicos de la Sociedad Pública de Gestión Ambiental (Ihobe) han hecho público el informe El cambio climático en el País Vasco: 22 buenas práctica, una publicación que recoge algunas prácticas que ya están en marcha en la comunidad autónoma dirigidas a lograr un planeta habitable para las generaciones futuras.

 

La ratificación del Acuerdo de París el pasado 4 de noviembre de 2016 consolida el marco de las actuaciones del Gobierno vasco en materia de cambio climático y hacia una economía baja en carbono. Además, la hoja de ruta para la acción en materia de cambio climático en Euskadi aparece nítidamente definida en la Estrategia Vasca de Cambio Climático 2050 (Klima 2050) y en la Estrategia Energética de Euskadi 2030 (3E2020), aprobadas en 2015 y 2016, respectivamente.

La aEl País Vasco está dando pasos para transformar la lucha contra el cambio climático en una oportunidad mediante el impulso de una producción de bienes y servicios con menos emisiones, la implantación de estrategias de adaptación a los cambios del clima y la formación de niños, niñas y jóvenes en el valor de ser ciudadanos responsables. portación de Euskadi al cambio climático es pequeña en términos cuantitativos. La cuota vasca en el mapa de las emisiones totales de la Unión Europea ronda un 0,5 %; «sin embargo, el principio básico que rige nuestra política sobre cambio climático es el de la responsabilidad compartida», reconocen los autores de la publicación.

«El País Vasco ha asumido su parte de responsabilidad con un compromiso profundo y exigente». «Esta responsabilidad compartida y esta demanda de la sociedad han animado al sector público y a las empresas a poner en marcha una estrategia colaborativa para lograr una economía competitiva, baja en carbono y adaptada a los efectos climáticos», continúa la introducción.

Euskadi está dando pasos para transformar la lucha contra el cambio climático en una oportunidad mediante el impulso de una producción de bienes y servicios con menos emisiones, la implantación de estrategias de adaptación a los cambios del clima y la formación de niños, niñas y jóvenes en el valor de ser ciudadanos responsables.

Todas estas iniciativas tienen, además, una dimensión estratégica para la nueva economía vasca: se está innovando para avanzar hacia una sociedad comprometida y una economía vasca sostenible, basada en pautas de producción y consumo limpias, no dependientes del carbono, desde el liderazgo ejemplar de las administraciones públicas.

Entre ellas, se cuentan ejemplos sobre cómo incrementar la resiliencia mediante la innovación; la gestión forestal sostenible y multifuncional de los montes públicos de Amurrio; conducción ferroviaria eficiente; adaptar el litoral mediante la restauración de marismas y dunas, el ecodiseño y avanzar hacia la sostenibilidad a través de la educación.

 

La aportación de Euskadi al cambio climático es pequeña en términos cuantitativos. La cuota vasca en el mapa de las emisiones totales de la Unión Europea ronda un 0,5 %; «sin embargo, el principio básico que rige nuestra política sobre cambio climático es el de la responsabilidad compartida», reconocen los autores de la publicación.

 

Fuente: Ihobe.

 

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