Dudas por resolver sobre el papel de los bosques y el uso de la tierra en el logro de los 1,5 ºC

Estos días se debate en Ginebra (Suiza) el alcance, esquema, objetivos y el calendario del informe especial que la COP21 de París sobre cambio climático encargó a los expertos del IPCC para 2018. Entre los asuntos que abordarán los especialistas congregados en la cita suiza, tratarán de dar respuesta a numerosas cuestiones relacionadas con el papel de los bosques y el cambio en el uso del suelo en la consecución del desafío de los 1,5 ºC.

 

La agenda de la cita suiza es amplia y recoge temas como modelos climáticos y de carbono globales, la mitigación en la agricultura, los sistemas alimentarios, la silvicultura, el uso de la tierra y la vulnerabilidad y la adaptación de los sistemas naturales y humanos.

Los participantes en la COP21 de París de diciembre de 2015 hicieron un encargo a los expertos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por su acrónimo en inglés): elaborar un informe especial para 2018 sobre los impactos globales de un calentamiento global de 1,5 ºC respecto a los niveles preindustriales y las vías de emisión de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas.

En abril de este año, los integrantes del IPCC reunidos en Nairobi (Kenia) con motivo de la 43.ª reunión del organismo internacional dieron el visto bueno a la realización de dicho informe especil, por lo que se constituyó un Comité de Dirección, presidido por la vicepresidenta brasileña del IPCC, Thelma Krug. En este sentido, desde este lunes y hasta el 18 de agosto se celebra en Ginebra (Suiza) en la sede de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) una reunión para definir el alcance y el esquema que deberá tener el documento, un encuentro que derivará en un borrador que describirá los objetivos, procesos y el calendario.

La agenda de la cita suiza es amplia y recoge temas como modelos climáticos y de carbono globales, la mitigación en la agricultura, los sistemas alimentarios, la silvicultura, el uso de la tierra y la vulnerabilidad y la adaptación de los sistemas naturales y humanos.

En concreto, algo más de 80 expertos de todo el mundo debaten sobre estos asuntos en la capital de Suiza, de los que 11 representan a Estados Unidos y tres a China, los dos principales emisores de GEI del planeta. En cuanto al balance entre especialistas de los países desarrollados y en desarrollo, el porcentaje está muy igualado (casi un 50 % por cada parte).

El papel de los bosques y el uso del suelo en el reto de los 1,5 ºC

Existe una escasa literatura a escala global sobre el papel que el cambio en el uso del suelo y los bosques jugarán en el logro de un aumento de la temperatura terrestre de 1,5 ºC como máximo. Por ello, numerosas organizaciones y gobiernos están llevando a cabo en la actualidad evaluaciones internas para determinar la mejor manera de afrontar el desafío en ambos sectores.

A pesar de que el límite de los 1,5 °C ha sido recibido con escepticismo por algunos, otros están buscando soluciones, muchas de ellas relacionadas con la bioenergía con captura y almacenamiento de carbono (BECCS, por sus siglas en inglés). Sobre este asunto, la realidad es que existen más preguntas que respuestas todavía. Hay una necesidad real de inversiones inmediatas para fortalecer la base de la evidencia científica y determinar los impactos sociales y ambientales de depender de la bioenergía a gran escala.

Una breve revisión de algunos de los estudios que se han producido sobre el tema desde 2015 identifica algunas de las prioridades de investigaciones clave en relación con el papel de la tierra en la consecución de los 1,5 ° C. Entre ellas, cabe mencionar:

– ¿Cuál es el potencial de suministro sostenible de la bioenergía primaria y de qué modo puede ser ampliado mediante la bioenergía de segunda y tercera generación?

– ¿Es el despliegue de la BECCS a escala necesario para alcanzar los 1,5 °C factible? ¿En qué plazo?

– ¿Qué impacto tendrá el despliegue de la BECCS sobre la seguridad alimentaria teniendo en cuenta los niveles actuales de pobreza, una población creciente y el nexo clima-alimentos-energía?

– ¿Cuáles son las condiciones de gobernanza tecnológicas, sociales y ambientales previas que hay que superar con el fin de evitar los efectos perjudiciales en los ecosistemas, la biodiversidad y los medios de vida previstos en el despliegue a escala de la BECCS?

– ¿Cuáles son las restricciones en materia de nutrientes, agua y disponibilidad de la tierra de llevar impulsar la silvicultura y la reforestación?

– ¿Qué papel puede jugar la restauración de los ecosistemas naturales y en qué medida contribuirá a reducir la dependencia de la forestación, la reforestación y tecnologías tales como la BECCS?

– ¿En qué medida varía la no permanencia entre los ecosistemas naturales, las plantaciones forestales y los suelos agrícolas, y qué impacto tiene en las vías hacia los 1,5 °C?

– ¿Cómo se pueden evitar las amenazas derivadas del aumento de la apropiación de tierras y la usurpación de los derechos de tenencia de la tierra de los pueblos indígenas y comunidades locales como consecuencia de la bioenergía y las plantaciones forestales a gran escala?

– ¿Hay algún papel de los mecanismos de compensación de carbono dentro del presupuesto destinado al logro de los 1,5 °C? ¿Cuál es la relación entre las compensaciones y el logro de emisiones negativas?

– ¿Cuáles son las implicaciones de la contabilidad del carbono para las emisiones negativas, y cómo pueden los sistemas contables garantizar que las emisiones de la bioenergía se tienen en cuenta?

– ¿En qué medida se basa en técnicas avanzadas de recuperación de petróleo la viabilidad comercial de la BECCS y cómo se relaciona con la contabilidad de carbono y la justificación de la financiación climática para el desarrollo de la tecnología BECCS?

– Basada en la experiencia obtenida hasta la fecha de REDD +, ¿qué papel puede jugar este enfoque en el logro de la meta de los 1,5 °C? ¿Puede satisfacerse el objetivo de los 1,5 ° C sin acabar con la deforestación tropical?

El programa de investigación relacionado con el papel del uso de la tierra y la silvicultura en la consecución de los 1,5 °C requiere una aplicación urgente. Estas son solo algunas de las muchas preguntas que requieren respuestas a medida que se avanza tanto en relación a la próxima ronda de negociaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) como en la aplicación del Acuerdo de París y los procesos del IPCC que conducen al Sexto Informe de Evaluación.

El alcance de las preguntas pone de relieve la necesidad de aportaciones interdisciplinarias y la participación de un amplio conjunto de grupos de interés cuando se considera el papel de la tierra y la silvicultura en un mundo de 1,5 ° C.

Tras la reunión de Ginebra, los próximos pasos para el IPCC consistirán en revisar en octubre el borrador del documento sobre el alcance y el esquema del informe especial y decidir los futuros trabajos que deberán ser abordados.

A medida que estos procesos avanzan, cabe esperar que se logre la experiencia y aportaciones necesarias relacionadas con el papel del uso de la tierra y los bosques de manera que se dé respuesta a las preguntas planteadas y la comunidad científica cree las bases requeridas para la comprensión de los objetivos y vías de mitigación para la puesta en práctica del Acuerdo de París.

Fuente: CIFOR.

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