Diseño urbano sensible a la biodiversidad para lograr ciudades resilientes y sostenibles

Millones de dólares son destinados en todo el mundo para adaptar nuestras ciudades al cambio climático. Desafortunadamente, la mayoría de la planificación realizada hasta ahora no incluye la intención específica de dejar espacio para la biodiversidad. Este enfoque es una oportunidad perdida para la conservación y la resiliencia de nuestras urbes. El diseño urbano sensible a la biodiversidad (BSUD) facilita un protocolo para crear entornos con un beneficio neto para las especies y ecosistemas autóctonos mediante la provisión de hábitats esenciales y recursos alimenticios.

Imagen: RMIT.

El diseño urbano sensible a la biodiversidad tiene como objetivo proteger las especies nativas y los ecosistemas en los lugares donde habitan y trabajan las personas.

En la actualidad, existen muchas evidencias de los numerosos valores de incorporar la biodiversidad a nuestros espacios urbanos, así como de estrategias sobre cómo se podría lograr esto. Un trabajo de la universidad australiana RMIT propone el diseño urbano sensible a la biodiversidad (Biodiversity Sensitive Urban Design, BSUD) como un nuevo enfoque para la conservación de la biodiversidad urbana. Este busca lograr beneficios de diversidad biológica sobre el terreno, en contraste con el enfoque estándar de compensación —que reduce las oportunidades de que los ciudadanos interactúen con la naturaleza y, al mismo tiempo, ofrece resultados ecológicos cuestionables—, según los autores de Biodiversity Sensitive Urban Design Creating urban environments that are good for people and good for nature.

La publicación es el resultado del análisis de 80 planes de adaptación climática en ciudades, lo que permitió concluir que el reverdecimiento urbano desempeña un papel clave para la mayoría de las estrategias de adaptación. Esto supone una gran oportunidad para la conservación de la biodiversidad. Sin embargo, la exploración de los 80 planes (de 151 encontrados en todo el mundo) dio como resultado que esta oportunidad no se está aprovechando: Solo un 18 % de las estrategias evaluadas contenían intenciones específicas de fomentar la diversidad biológica.

Beneficios del diseño urbano sensible a la biodiversidad

El diseño urbano sensible a la biodiversidad tiene como objetivo proteger las especies nativas y los ecosistemas en los lugares donde habitan y trabajan las personas. Se basa en cinco principios:

1.- Mantener o crear hábitat para las especies objetivo (alimentación, anidación y protección; tamaños mínimos de parcelas; conectividad de paisaje).

  1. Facilitar la dispersión de las especies.
  2. Minimice la perturbación.
  3. Facilitar los procesos naturales, teniendo en cuenta los requisitos de gestión del objetivo de especies y ecosistemas (quema, control de malezas, siega, etc.).
  4. Facilitar interacciones positivas entre la naturaleza y los ciudadanos e involucrar a la comunidad local (creando indicaciones/señales para el cuidado; promoviendo una custodia y gestión activa).

El reverdecimiento de las ciudades asociado con el BSUD proporciona entre otros beneficios para individuos, comunidades y ciudades:

— Enfriamiento de áreas urbanas.

— Purificación de aire y agua.

— Beneficios para la salud humana y el bienestar como la mejora de la salud mental y cardiovascular, la reducción de la delincuencia y una mejor cohesión social y un mejor desarrollo cognitivo en los niños.

— Mayor productividad en el lugar de trabajo.

La implementación de este enfoque puede realizarse a distintas escalas y por diferentes perfiles de personas, desde propietarios individuales que desean reducir su impacto en la naturaleza, hasta las autoridades locales y regionales responsables de la planificación y el desarrollo de los principales pueblos y ciudades.

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