Día Internacional de los Bosques: «Los bosques y la energía»

Los que vivimos en el hemisferio norte hoy celebramos la llegada de la primavera, mientras que aquellos que habitan en el hemisferio sur dan la bienvenida al primer día del otoño. Estos equinoccios son motivos más que suficientes de celebración, pero si a esta buena nueva le añadimos la noticia de que también hoy se conmemora el Día Internacional de los Bosques, las razones para estar de enhorabuena crecen exponencialmente.

 

A escala mundial, los bosques albergan un contenido energético que equivale a unas 10 veces el consumo mundial anual de energía primaria. Tienen, por lo tanto, un importante potencial como recursos renovables para satisfacer la demanda energética mundial.

Un 21 de marzo como hoy hace ya 46 años, los estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) apoyaron la propuesta realizada por la Confederación Europea de Agricultura de celebrar a partir de entonces con periodicidad anual el Día Forestal Mundial cada 21 de marzo.

En 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo como Día Internacional de los Bosques, lo que supuso un cambio de denominación respecto al nombre original. Mediante su celebración, se rinde homenaje a la importancia de todos los tipos de bosques y se intenta generar conciencia sobre la necesidad de su conservación y cuidado.

«Los bosques y la energía»

Este 2017, el lema elegido es «Los bosques y la energía», temática en torno a la que en todo el mundo se organizarán distintas actividades para trasladar el importante papel que juegan las masas forestales en materia de energía.

La madera es considerada la primera fuente de energía de la humanidad. Actualmente, sigue siendo la fuente de energía renovable más importante que, por sí sola, proporciona más de un 6 % del suministro total de energía primaria a escala global.

Más de 2000 millones de personas dependen de la dendroenergía (energía producida tras la combustión de combustibles de madera como leña, carbón vegetal, pellets, briquetas, etc.) para cocinar o calentarse, especialmente en los hogares de los países en desarrollo. Esta representa la única fuente de energía asequible y disponible a nivel nacional. El empleo de combustibles de madera por los hogares privados para la cocción de alimentos y la calefacción es responsable de un tercio del consumo mundial de energía renovable, lo que hace de la madera la energía más descentralizada del mundo.

La dendroenergía proporciona actualmente un 40 % del suministro mundial de energía renovable, tanto como la energía solar, hidroeléctrica y eólica juntas.

Aproximadamente un 50 % de la producción mundial de madera (en torno a 1860 millones de metros cúbicos) se utiliza como fuente de energía para cocinar, calentarse y generar electricidad. Para 2400 millones de personas, el dendrocombustible representa la posibilidad de disfrutar de comida cocinada y más nutritiva, agua hervida y un hogar cálido.

Otros datos clave sobre los árboles y la energía

Casi 900 millones de personas, principalmente en los países en desarrollo, se dedican al sector de energía de origen forestal a tiempo completo o parcial.

La modernización del sector dendroenergético puede ayudar a revitalizar las economías rurales y estimular el desarrollo empresarial: un aumento de las inversiones en la producción de dendroenergía y dendrocombustibles avanzados puede proporcionar ingresos para financiar una mejor gestión forestal, más bosques en crecimiento y más puestos de trabajo.

La colocación estratégica de árboles en las zonas urbanas puede contribuir a enfriar el aire entre 2 y 8 ºC.

A escala mundial, los bosques albergan un contenido energético que equivale a unas 10 veces el consumo mundial anual de energía primaria. Tienen, por lo tanto, un importante potencial como recursos renovables para satisfacer la demanda energética mundial.

«Una mayor inversión en innovación tecnológica y en la gestión sostenible de los bosques es la clave para aumentar el papel de los bosques como fuente principal de energía renovable. De esta forma, invertimos en nuestro futuro sostenible, en el cumplimiento de distintos Objetivos de Desarrollo Sostenible y en el fomento de una economía verde», destacan los responsables de la FAO.

Un aumento de la superficie de arboledas familiares y comunitarias sostenibles y el uso de cocinas de leña limpias y eficientes pueden facilitar el acceso de millones de personas más de los países en desarrollo a energía barata, fiable y renovable.

Te dejamos el siguiente vídeo para que conozcas algún detalle más sobre el peso tan importante que tienen los bosques como fuente de energía.

 

 

Fuente: FAO.

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