¿Cuáles son los países más sostenibles de la OCDE?

Expertos del primer banco privado de Bélgica, Degroof Petercam, resultante de la fusión de dos entidades financieras privadas belgas expertas en gestión de activos y asesoría financiera para inversores privados e institucionales, han hecho pública su edición semestral del Ranking de sostenibilidad de los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), que mide el grado de sostenibilidad de las 34 naciones que integran la OCDE a partir de cinco criterios: medioambiente, transparencia y valores democráticos, educación, economía y población, salud y distribución de la riqueza. Dinamarca lidera la tabla. 

 

Por tipo de indicador, Dinamarca aparece líder de la lista en tres de las categorías: medioambiente, transparencia y valores democráticos y economía. Por su parte, España ocupa la posición 27.ª en el listado general y su mejor puntuación es en medioambiente, donde se sitúa sexto,¿Qué es la sostenibilidad?

«El desarrollo sostenible es aquel que satisface las necesidades de la generación actual sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades», apuntan los autores del ranking.

La sostenibilidad a escala de país difiere de la de las empresas. Un país sostenible está comprometido a asegurar plenamente la libertad de sus ciudadanos, a invertir en su desarrollo personal y en su bienestar (educación, salud, riqueza), a respetar el medioambiente y a ser fiable en términos de responsabilidades y compromisos internacionales. 

¿Cómo se mide la sostenibilidad de un país?

Según explican los analistas de Degroof Petercam, existen tres enfoques para medir la sostenibilidad de un país:

1.º El enfoque legal: que se centra en los tratados y delitos relacionados con las acciones del gobierno. En este caso, hay que tener en cuenta que los acuerdos sobre los tratados no siempre son plenamente vinculantes y no hay sanciones cuando tienen lugar las violaciones penales-

2.º El enfoque extremo de las partes interesadas. El inconveniente de este enfoque es el número de partes interesadas y parámetros susceptibles de ser considerados, lo que puede dar lugar a la dilución e irrelevancia de los indicadores

3.º El enfoque de exclusión, que consiste en exclusiones sobre la base de actividades controvertidas como la caza de ballenas y la deforestación.

Estos enfoques plantean la cuestión del nivel del umbral moral y es probable que la subjetividad lo haga cuestionable. A diferencia del caso de las corporaciones, para las que información financiera extra es ampliamente suministrada por partes externas, se percibe una falta de información en el caso de los países.

La falta de información y de un modelo asociado condujo a Petercam a apostar por el desarrollo de un modelo de investigación propio en 2007. Dado el carácter subjetivo de los factores, los conceptos clave fueron definidos desde el principio:

– Existencia de un consejo asesor formado por especialistas externos que realizan aportaciones al modelo.

– Evaluación del compromiso del país con su desarrollo sostenible: variables en las que el país puede tener influencia a través de decisiones (por ejemplo, la biodiversidad depende en gran medida de la ubicación y el clima de un país y no siempre pueden ser cambiada por este).

– La comparabilidad y la objetividad: los criterios son datos numéricos, disponibles a partir de fuentes fiables y comparables para todos los países.

El enfoque Degroof Petercam

El análisis sobre el grado de sostenibilidad de los países de la OCDE llevado a cabo por Degroof Petercam se centra mano cinco factores clave: medioambiente, transparencia y valores democráticos, educación, economía y población, salud y distribución de la riqueza.

Cada criterio tiene asignado un peso y cada país recibe una puntuación que oscila entre el 0 (peor) y el 100 (mejor), basada en su posición relativa en comparación con el resto de países (comparación respecto a la diferencia entre el máximo y el mínimo).

En el caso del criterio binario (por ejemplo: pena de muerte o la firma del protocolo de Kioto), se aplica cualquier puntuación entre 0 y 100.

La puntuación final y global de un país es igual a la media ponderada de las puntuaciones de cada criterio, para lo que se emplean los pesos decididos por el Consejo Consultivo de la Renta Fija Sostenible (Fixed Income Sustainable Advisory Board).

El proceso de selección se traduce en un ranking de los 34 países y la puntuación final se redondea al alza para evitar un universo excesivamente inestable ya que los decimales son estadísticamente irrelevante.

Dinamarca, líder y España, 27.ª

Por tipo de indicador, Dinamarca aparece líder de la lista en tres de las categorías: medioambiente, transparencia y valores democráticos y economía. En los otros dos factores medidos, ocupa la tercera (población, salud y distribución de la riqueza) y la novena (educación) posiciones. Sus buenos resultados son indicativos del gran compromiso del país con el avance hacia un futuro sostenible y la primacía de un clima de paz y cooperación entre sus ciudadanos.

En el caso de España, se encuentra en la posición 27 del ranking general y su mejor resultado obtenido es en materia de medioambiente. En esta tabla, nuestro país es sexto y las fortalezas subrayadas por los analistas son las áreas protegidas y las energías renovables. En cuanto a factores susceptibles de ser mejorados por las políticas españolas en este apartado, la mejora de la calidad del aire es prioritaria, puesto que España se encuentra por debajo de la media de la OCDE.

En la categoría de transparencia y valores democráticos, España se sitúa en el puesto 20.º, mientras que la peor clasificación lograda por nuestro país es la posición 30.ª en los capítulos de población, salud y distribución de la riqueza y economía. En materia de educación, el lugar ocupado por España es el 24.º.

Salvo en el caso del indicador sobre medioambiente, España se halla por debajo de la media de los países de la OCDE en los otros cuatro factores medidos sobre la sostenibilidad, lo que indica que apenas se han registrado mejoras respecto al anterior ranking, en el que contaba con un punto más.

Entre los aspectos que deben ser mejorados en España, cabe subrayar el desempleo juvenil, la pobreza y la baja tasa de fertilidad en España.

Si pinchas sobre la imagen, podrás descargarte el documento original elaborado por los expertos de Degroof Petercam.

 

Salvo en el caso del indicador sobre medioambiente, España se halla por debajo de la media de los países de la OCDE en los otros cuatro factores medidos sobre la sostenibilidad, lo que indica que apenas se han registrado mejoras respecto al anterior ranking, en el que contaba con un punto más.

 

Fuente: Degroof Petercam.

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