Cómo integrar el capital natural en los procesos de decisión: el caso de Unilever

Las operaciones globales de Unilever tienen una gran dependencia de la disponibilidad de materias primas agrícolas (representan alrededor de la mitad de los volúmenes de materias primas de la compañía a escala global) y son los ingredientes fundamentales de sus productos alimenticios y artículos para el cuidado personal y del hogar. Gestionar adecuadamente la demanda de estos recursos y sus impactos en el medioambiente en un contexto de crecimiento poblacional es crítico para el gigante del consumo y la alimentación. Por ello, Unilever trabaja en colaboración con otras entidades como la Natural Capital Coalition para ir más allá de la gestión de los impactos sobre el capital natural y considerar de manera más holística la gestión de las reservas de capital natural, sus flujos dentro de los sistemas y las dependencias que sus operaciones tienen del capital natural.

Imagen: María Cervel.

Las empresas de bienes de consumo dependen con frecuencia de las evaluaciones del ciclo de vida (LCA) para establecer las posibles consecuencias de las decisiones de diseño y de abastecimiento. Este tipo de evaluación, aunque sofisticada, carece a menudo de detalles sobre cómo los productos afectan a recursos naturales como la tierra, el agua y la biodiversidad.Es probable que el interés en los materiales de origen biológico de estas categorías de productos aumente en el futuro, un fenómeno que no es exclusivo de Unilever. Se espera que la producción mundial de alimentos aumente en un 70 % para 2050 y se prevé que la demanda de productos agrícolas no alimenticios, incluidos los biocombustibles, los productos madereros y los textiles, crezca, lo que derivará a su vez en un incremento de la competencia por la tierra y el agua.

Así las cosas, desde Unilever consideran «que será cada vez más importante gestionar las demandas de usos competitivos de estos recursos y sus impactos en el medioambiente». Como consecuencia de ello, el Centro de Seguridad y Garantía Ambiental de Unilever constituyó una asociación con la Universidad de Stanford y la Universidad de Minnesota para la puesta en marcha del Natural Capital Project.

Las empresas de bienes de consumo dependen con frecuencia de las evaluaciones del ciclo de vida (LCA) para establecer las posibles consecuencias de las decisiones de diseño y de abastecimiento. Este tipo de evaluación, aunque sofisticada, carece a menudo de detalles sobre cómo los productos afectan a recursos naturales como la tierra, el agua y la biodiversidad.

A través del Natural Capital Project, se desarrolló un nuevo tipo de evaluación para integrar estos impactos de una manera más detallada. El enfoque puede ayudar a investigadores y empresas a predecir con mayor precisión los impactos de nuevos diseños y enfoques de suministro y ha resultado especialmente útil para Unilever en el contexto de su compromiso de alcanzar la deforestación neta cero.

Trabajar con otros para avanzar en las mejores prácticas de gestión del capital natural

Desde que el lanzamiento del Plan para una Vida Sostenible de Unilever (USLP, por su acrónimo en inglés), ha habido una conversación global amplia sobre cómo los enfoques del capital natural pueden ser mejorados y fortalecidos. Muchos reconocen ahora la necesidad de ir más allá de la gestión de los impactos sobre el capital natural y considerar de manera más holística la gestión de las reservas de capital natural, los flujos de capital natural dentro de los sistemas y las dependencias que las organizaciones tienen del capital natural.

En el caso del gigante del consumo y la alimentación, se ha embarcado en proyectos colaborativos con otras organizaciones para avanzar precisamente en esta misión. En concreto, uno de los principales avances habidos en este campo ha sido la constitución de la Natural Capital Coalition, de la cual Unilever es miembro. La Coalición está compuesta por entidades de muchos sectores, entre los que se incluyen la ciencia, la academia, las finanzas, los gobiernos y el sector empresarial. Todas ellas comparten la visión «de un mundo donde las empresas conservan y mejoran el capital natural».

Uno de los resultados clave de la Coalición ha sido el desarrollo del Protocolo del Capital Natural, lanzado en julio de 2016, cuyo objetivo es guiar a las empresas en la identificación, medición y gestión de los impactos y dependencias del capital natural. Este proyecto fue liderado por el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD, por sus siglas en inglés) como parte de su programa “Redefining Value” («Redefinir el Valor»). Unilever proporcionó comentarios técnicos sobre el borrador del Protocolo y compartió los resultados del Natural Capital Project con la Coalición para fomentar una actualización más amplia de la metodología desarrollada. En 2016 se llevó a cabo una revisión interna, durante la que mapearon el Protocolo del Capital Natural para el USLP, con el fin de resaltar las oportunidades para una mayor alineación.

Llevándolo más lejos: Valoración

Desde Unilever, reconocen que «el mundo se encuentra en los inicios de la comprensión y la medición del capital natural en formas que puedan integrarse sistemáticamente en la toma de decisiones empresariales. Los enfoques actuales se centran predominantemente en los impactos y aún puede hacerse más para entender flujos, estados y dependencias».

Asimismo, «hay preguntas importantes acerca de si la valoración del capital natural ayudará en la integración de la toma de decisiones sobre el capital natural o si es preferible entender el valor de estos recursos independientemente del valor monetario que se aplique».

Los responsables de Unilever afirman que, «si bien hemos aplicado un precio interno sobre el carbono [—para financiar inversiones en, por ejemplo, la generación de energía renovables] para las decisiones de inversión interna en previsión de los futuros costes externos del carbono que se recaudan; otros impactos de capital natural dentro de nuestra cadena de valor son significativamente más complejos y la conversación regulatoria está menos avanzada».

Fuente: Unilever.

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