Colaboración y talento impulsan soluciones para ayudar a las empresas a fijar su nivel de ambición al integrar la biodiversidad

Recientemente, ha tenido lugar en Fráncfort (Alemania) la conferencia «Empresas, biodiversidad y capital natural: Ambiciones, riesgos y oportunidades», un encuentro de dos días organizado por Global Nature Fund y la plataforma comunitaria Business @ Biodiversity. Este evento sirvió también de marco para la celebración de la 4.ª Conferencia Anual de B @ B, y en él se buscó trabajar conjuntamente para involucrar a las empresas en las evaluaciones de capital natural y fortalecer la representación de la biodiversidad en dichas evaluaciones.

Imágenes: B @ B, GNF, Natural Capital Coalition.

representantes del sector de los negocios, la academia, organismos gubernamentales, las finanzas, la regulación y otras organizaciones de la sociedad civil de 20 países participaron activamente en sesiones, talleres y debates que buscaban dar respuesta a cómo pueden las empresas incrementar su nivel de ambición a la hora de integrar la biodiversidad en sus actividades. Más de 150 profesionales representantes del sector de los negocios, la academia, organismos gubernamentales, las finanzas, la regulación y otras organizaciones de la sociedad civil de 20 países participaron activamente en sesiones, talleres y debates que buscaban dar respuesta a cómo pueden las empresas incrementar su nivel de ambición a la hora de integrar la biodiversidad en sus actividades.

En la apertura del evento, Anne Stuebing, directora de RSE y del Nestlé Competence Center, sede del evento, dio la bienvenida a los asistentes y dirigió un discurso muy inspirador en el que reconoció que integrar la biodiversidad con más de 16 000 proveedores que forman la cadena de valor de Nestlé es un verdadero reto. Por ello, se mostró muy interesada en aprender de todo el conocimiento y experiencia que durante dos días fue compartido en las instalaciones de su entidad.

Humberto Delgado Rosa, director de Capital Natural de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, avanzó que existen 15 redes europeas dedicadas a impulsar la relación biodiversidad-empresa y explicó en detalle la ruta planificada por la Unión Europea en materia de capital natural, recogida en el «Plan de Acción de la UE para la naturaleza, las personas y la economía». Además, reconoció que la biodiversidad es un elemento difícil de trasladar a la sociedad, pero excepcionalmente poderoso para la comunicación como un aspecto clave de la sostenibilidad.

En este sentido, apuntó que «la sostenibilidad es la búsqueda del siglo» y esta está directamente vinculada al capital natural, puesto que, sin reconocer y medir su valor, no es posible medir la sostenibilidad. También incidió en la importancia del capital natural en la Directiva de información no financiera y su relación con las finanzas.

Para concluir, el director de Capital Natural de la DGMA de la CE instó a los gobiernos a involucrarse en el desarrollo de políticas relacionadas con el capital natural.

Integración del capital natural en la agricultura, el sector forestal y el financiero

El plenario de la mañana destacó cuatro casos empresariales que han invertido recursos para integrar la biodiversidad en sus actividades y que, en algunos casos, ha supuesto el desarrollo de una estrategia completa de biodiversidad con ambiciones claras.

Como representante del sector agroalimentario, Hans Jöhr, responsable de Agricultura Corporativa de Nestlé, mostró cómo su entidad ha logrado promover la biodiversidad a través de su cadena de valor mediante una amplia variedad de proyectos orientados a la acción (por ejemplo: la Iniciativa para una Agricultura Sostenible —SAIN, por sus siglas en inglés— y el Plan del Cacao), debido a su alta dependencia de la salud ecosistemas y la creciente demanda de los consumidores de una mayor variedad en las dietas.

«La diversidad de alimentos significa potencial para la biodiversidad», explicó durante su discurso, en el que aclaró que la filosofía que siguen en su entidad consiste en que «la agricultura es salud y nutrición». «No desperdiciar, no contaminar y no destruir» son pilares de la forma de funcionar en la multinacional alimentaria, al igual que actuar localmente. En este sentido, el directivo de Nestlé repitió varias veces que «actuar localmente es la nueva acción global, por lo que tratamos de abastecernos de materias primas locales siempre que podemos».

Con el fin de hacer frente a los riesgos identificados por el gigante de la alimentación de cara a 2050, la compañía está dedicando esfuerzos a potenciar la salud de los suelos e impulsar la biodiversidad genética, esto es, ampliar el número de especies explotadas industrialmente en la actualidad porque es muy bajo y esto puede afectar a la viabilidad futura. Además, también trabajan en la optimización del consumo de agua en la agricultura, la potenciación de la eficiencia energética, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), la asistencia en formación y políticas de intervención.

Por último, Hans Jöhr puso el acento en lo relevante que es para su estrategia implicar al consumidor, tanto en la sensibilización como en la protección de la naturaleza. «El suministro sostenible es un viaje que no acaba nunca. Trabajar juntos es clave», concluyó.

La referencia por parte del sector forestal llegó de la mano de Stefanie Eichiner, directora de Medio Ambiente y Responsabilidad CE para Europa y Norteamérica de UPM Paper. «¿Qué valor tienen los bosques para la sociedad?», preguntó a la audiencia. «Multitud y muchos no son apreciados», se lamentó. Sin embargo, «una amenaza para la biodiversidad supone una amenaza para nuestro modelo de negocio», advirtió con contundencia. «Debemos usar la tierra sabiamente y no bloquearla», defendió en su exposición, en la que aclaró de qué manera pueden las empresas establecer su nivel de ambición en materia de diversidad genética mediante medidas cuantitativas y líneas de referencia claves.

La directiva de la firma forestal de origen finlandés adelantó que la biodiversidad es un aspecto crítico en su organización, al igual que los GEI y el papel de los bosques como sumideros de carbono y reguladores del clima.

Fabian Huwler, director de Sostenibilidad de Crédit Suisse y miembro del Comité de Dirección de Coalition for Private Investment in Conservation (CPIC), reconoció que desde su papel como representante de una entidad bancaria, el medioambiente supone un riesgo, pero «la gestión de este riesgo ofrece muchas oportunidades en términos del valor que la biodiversidad puede crear. Las oportunidades residen en aquellos sitios en los que se puede aportar valor añadido», apuntó, en referencia a productos interesantes, innovadores que ofrecen valor adicional al inversor, con el mismo o menor riesgo crediticio que otros.

Para que el mundo tenga el desarrollo sostenible al que aspira, el esfuerzo financiero que habría que desplegar es inmenso. De hecho, se tendrían que destinar a este aspecto alrededor de 2800 MUSD al año, cuando en la actualidad no se dirigen más de 50 MUSD. Huwler también se detuvo en contar los entresijos de la CPIC a la que pertenece su compañía, una iniciativa voluntaria integrada por empresas líderes del sector financiero público y privado, la sociedad civil y la academia, dirigida a impulsar la rentabilidad de las inversiones en conservación.

Después llegó el turno de Maxime Moolinar, analista de ASG (aspectos Ambientales, Sociales y de Gobernanza) y responsable de Inversión Sostenible de Actiam. Esta gestora de activos financieros holandesa trabaja actualmente en riesgos vinculados con el cambio climático y el agua, con las miras puestas en los riesgos relacionados con el uso de la tierra. Asimismo, expuso cómo han establecido como objetivo para 2030 convertirse en neutrales respecto al agua en todas sus inversiones. Y mencionó las medidas que están adoptando para medir el impacto de su cartera en la tierra, con el objetivo de proteger, restaurar y utilizar todos los ecosistemas y bosques impactados por sus inversiones actuales y futuras de forma sostenible.

En su presentación, Moolinar ahondó en el enorme peso que tienen los compromisos y decisiones globales para cambiar actitudes de inversión, porque «es imposible que nosotros solos cambiemos el mercado ni a sus impulsores».

Contabilidad del capital natural, kit de herramientas, finanzas y biodiversidad

La siguiente parte del programa dio protagonismo a los asistentes, quienes tuvieron la oportunidad de discutir con los ponentes sobre las razones por las que las empresas deberían establecer un nivel de ambición en materia de biodiversidad, los tipos de grados de ambición a los que podrían optar y las soluciones que han sido desarrolladas para resolver desafíos clave para los negocios a este respecto.

Por la tarde, se organizaron sesiones de trabajo en grupos paralelos enfocados en tres temas vitales: la contabilidad del capital natural (natural capital accounting, NCA), las herramientas para apoyar a las empresas ambiciosas y las innovaciones en biodiversidad, y las finanzas y la biodiversidad. Estos tres temas son también los aspectos en torno a los que se han estructurado los Grupos de Trabajo de la iniciativa comunitaria B @ B.

Ecoacsa, facilitadora del debate en torno a cómo establecer el nivel de ambición

David Álvarez, director ejecutivo de Ecoacsa, la empresa impulsora de nuestro portal de noticias Mercados de Medio Ambiente, fue uno de los facilitadores que impulsaron el debate. Junto a él, contribuyeron a dinamizar las sesiones Prue Addison, Knowledge Exchange & Research Fellow de la Universidad de Oxford, Annelisa Grigg, responsable del Programa Empresa y Biodiversidad del Centro Mundial de Monitorización de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP-WCMC) y Johan Lammerant, experto en Biodiversidad de Arcadis.

Al reflexionar sobre el nivel de ambición adecuado para las empresas a la hora de abordar la diversidad biológica y las razones de seguir una estrategia de biodiversidad, los participantes de la sesión dedicada a la NCA se propusieron desarrollar una herramienta de apoyo a la decisión para facilitar a las compañías el establecimiento de su grado de ambición en esta disciplina.

Por su parte, la sesión de innovación llevó adelante el trabajo iniciado por el Grupo de Trabajo de Innovación de B @ B en su reunión del 13 de julio pasado para desarrollar elementos para crear un «Kit de Herramientas de Innovación» que sea beneficioso para las empresas que buscan innovar en el ámbito del capital natural y la biodiversidad.

Los participantes en la sesión de finanzas discutieron cómo los competidores en el sector financiero pueden establecer objetivos propios de biodiversidad y apoyo a los negocios para lograr los suyos propios y dónde involucrarse con otras partes interesadas para enfrentar este desafío.

El día finalizó con un panel de representantes del sector público, las ONG y el sector privado que evaluó cómo mejorar e impulsar la incorporación de la biodiversidad y el capital natural dentro de las estrategias comerciales. En este marco, el papel del Protocolo del Capital Natural fue destacado como un habilitador clave para estimular a las compañías a incluir la biodiversidad y el capital natural en su toma de decisiones. Asimismo, el acuerdo por que los gobiernos cooperen a nivel internacional para desarrollar este entorno propicio fue unánime.

Integrar el capital natural incrementando oportunidades y gestionando riesgos

El segundo día del evento alemán se centró en la integración del capital natural en las decisiones comerciales. James Spurgeon, director de Consultoría de Sustain Value, inauguró la jornada e introdujo a los representantes de Hugo Boss, Allianz y Wildlands Conservation Trust, quienes rompieron el hielo sobre este asunto, seguidos de otros expertos del mundo empresarial (SEKISUI y Eosta), los gobiernos (BMUB) y la sociedad civil (GNF).

En sus presentaciones, Marion Hammerl, presidenta de la Global Nature Fund, y Bianca Nijhof, gerente del Programa de Sostenibilidad Global de Arcadis, enfatizaron que el capital natural no es un tema nuevo. Las empresas dependen de los recursos naturales y han intentado durante décadas evaluar su impacto. Al igual que los gobiernos.

«¿Estamos aportando un enfoque demasiado abstracto en la evolución de la biodiversidad hacia herramientas para la toma de decisiones?», se preguntó Hammerl, quien enfatizó la relevancia de repensar los tres pilares de la sostenibilidad. La máxima representante de GNF también incidió en un aspecto muy llamativo: el creciente interés que el capital natural ha despertado a lo largo y ancho del planeta en los últimos años. Para ilustrarlo, se valió de una gráfica que tuvo un gran impacto visual entre la audiencia por la clara progresión ascendente que sigue la línea relativa al empleo del concepto «capital natural» en todo el mundo.

Nifhof, enumeró los 10 impulsores del uso del concepto del capital natural por parte de las empresas, entre los que se cuentan el acceso a financiación, la demanda de sus clientes, la salud de los empleados, la innovación y la reducción de costes. Otros de los aspectos interesantes subrayados por la profesional de Arcadis fueron la conexión entre capital natural y PIB y el hecho de que «vemos los recursos naturales como un ingreso gastable, en lugar de capital».

Christopher Bonnet, consultor de Riesgos de Allianz Global Corporate & Specialty SE, también subrayó este aspecto desde la visión del capital natural de una aseguradora de empresas industriales. El capital natural ya se refleja en muchas decisiones comerciales, por ejemplo, en la evaluación de riesgos comerciales de sequías o inundaciones, pero con una redacción diferente. Y avanzó que la monetización es una tendencia clara desde la perspectiva de las aseguradoras industriales. «Es relevante para el capital natural», aseveró.

Los participantes acordaron que se necesita un lenguaje común para promover la divulgación del concepto del capital natural.

Andrew Venter, CEO de Wildlands Conservation Trust, así como Kilian Delbrück, de la Unidad Asuntos Generales y Fundamentales de la Conservación de la Naturaleza del Ministerio Federal de Alemania para el Medio Ambiente, la Conservación de la Naturaleza, la Construcción y la Seguridad Nuclear (BMUB), enfatizaron la importancia de hacer que el capital natural y la biodiversidad sean más tangibles para garantizar que las empresas, independientemente de su tamaño y ubicación, los integren en sus operaciones comerciales.

Venter reconoció que le gusta «el concepto de integración del capital natural porque abre la puerta a los negocios» y remarcó el hecho muchas veces ignorado de que «la biodiversidad nos ofrece indicadores muy fuertes sobre la salud del planeta».

Delbrück reveló que existe una tensión sin resolver entre las valoraciones del capital natural y los objetivos internacionales en materia de conservación de la biodiversidad e hizo hincapié en que «la naturaleza es mucho más que capital».

Para ello, demandan indicadores, variables y herramientas sencillas que necesitan ser desarrolladas. Esto también permitiría a las compañías que ya están operando sosteniblemente la internacionalización de los costes y beneficios ambientales externos.

A menudo, las empresas pioneras tienen que asumir costes más altos, lo que constituye una desventaja competitiva en el sistema económico actual, según explicó Volkert Engelsman, CEO de la mayorista internacional de frutas y verduras Eosta. En su inspiradora presentación, se mostró partidario del enfoque consistente en que «todo empieza por redefinir el beneficio» y por reconocer que, «no hay sostenibilidad sin transparencia».

Empresas como Hugo Boss o SEKISUI Chemical Ltd. utilizan los resultados de sus evaluaciones de capital natural para desarrollar estrategias para reducir el impacto del capital natural a lo largo del ciclo de vida de sus productos. Ambas compañías usan evaluaciones del ciclo de vida como base para su evaluación de capital natural y para resaltar la ventaja del valor monetario en el comunicación con expertos no ambientales, así como la oportunidad de comparar diferentes impactos ambientales.

En el caso del gigante textil, Heinz Zeller, responsable de Sostenibilidad y Logística, explicó el caso de la valoración del capital natural de una camiseta, en la «que la retirada de agua es el mayor impacto en la cadena de suministro, ya que representa un 36 % de todo el impacto monetizado. Este proviene en su mayoría del cultivo del algodón. Por otra parte, procesos como el blanqueamiento y el tintado suponen un 21 %, debido al impacto de los químicos en la salud de los ecosistemas y en el bienestar humano. Mientras, la fase de uso representa un tercio del impacto total del ciclo de vida de una camiseta», enumeró el directivo.

El capital natural ha despertado a lo largo y ancho del planeta en los últimos años un creciente interés.A continuación, Mark Gough, director ejecutivo de la Natural Capital Coalition, clausuró la mañana resaltando los esfuerzos puestos en el desarrollo del Protocolo del Capital Natural. Para satisfacer las necesidades de asesoramiento de las empresas y motivar a más compañías a llevar a cabo valoraciones de capital natural, la coalición está desarrollando directrices sectoriales e información adicional sobre finanzas, biodiversidad y datos. En este sentido, avanzó que el próximo paso de la coalición pasa por elaborar un suplemento sobre los océanos.

En palabras de Gough, «valorar significa que algo te importa, y cuando algo te importa, entras en acción». «Asegúrate de que la naturaleza es parte de tu proceso de decisión», continuó, y urgió a empresas, ONG, el mundo de la ciencia y los gobiernos a compartir experiencias de forma transparente para el enriquecimiento mutuo». Otro consejo dado en relación al binomio valor vs monetización fue: «Tomar la decisión correcta es clave».

Otros desafíos y oportunidades derivados de la integración del capital natural en las empresas fueron discutidos en siete sesiones de trabajo en el transcurso de la tarde. Estas sesiones proporcionaron una amplia gama de aplicaciones de evaluaciones de capital natural en diferentes sectores tales como la alimentación, las finanzas y la construcción.

Los dos días de conferencias concluyeron con una visión más amplia: los reglamentos sobre la internalización de los costes externos no se espera en el futuro cercano, pero un intercambio más fuerte, la creación de redes y la colaboración entre los gobiernos dentro de la UE y en todo el mundo son esenciales para estimular una mayor difusión de las evaluaciones del capital natural. Esto quedó claro en el panel de discusión mantenido con Martin Lok, Programe Manager del Ministerio de Asuntos Económicos de los Países Bajos y y Stefan Hörmann, jefe de Empresas y Biodiversidad en GNF.

Realizar un enfoque global sobre este tema es particularmente importante, ya que la mayor parte del impacto en el capital natural no es causado por las operaciones directas de las empresas en la UE, sino como consecuencia de la extracción y el procesamiento de materias primas en todo el mundo.

 

Fuente: B @ B, GNF.

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