Cinco materias primas alimentarias causan más emisiones de GEI que cualquier país del mundo, salvo China y EE. UU.

La producción de arroz, soja, maíz, trigo y aceite de palma genera en conjunto más emisiones de gases de efecto invernadero que la huella individual de cualquier país, a excepción de China y Estados Unidos, según una nueva investigación llevada a cabo por los expertos de Oxfam sobre la industria alimentaria y el cambio climático.

 

Junto con el informe, Oxfam ha puesto en marcha una herramienta online que ilustra la escala de GEI producidos por los diversos productos alimenticios de todo el mundo. En Feeding Climate Change (Alimentando el cambio climático), los autores advierten que las compañías que cultivan, entre otros, estos cinco productos alimenticios deben realizar recortes drásticos de emisiones. De lo contrario, los objetivos establecidos en el Acuerdo de París para lograr emisiones netas cero a mediados de siglo y limitar el calentamiento global a 1,5 ºC grados centígrados no se cumplirán.

El informe, dado a conocer recientemente con motivo de la Business and Climate Summit celebrada en Londres, identifica las emisiones derivadas de los suelos agrícolas como un importante contribuyente al cambio climático. Por ejemplo, el metano producido por los campos de arroz inundados y el óxido nitroso derivado de la utilización de fertilizantes son algunos de los «súper contaminantes» producidos por los suelos agrícolas. En conjunto, estas emisiones son tan perjudiciales para el medioambiente como las generadas por la deforestación para crear nuevas tierras de cultivo, que han sido precisamente el foco de las políticas climáticas de la industria en los últimos años.

«El Acuerdo de París fue un gran paso hacia adelante, pero no podrá cumplir sus objetivos si no se ponen en marcha más medidas urgentes», según el responsable de Política Alimentaria y Climática de Oxfam Internacional, Tim Gore. «Los líderes empresariales y de la industria reunidos en Londres deben demostrar que París es un trampolín para una reducción de emisiones más significativa y para ayudar más a los agricultores en la primera línea del cambio climático. El sector de los alimentos y bebidas debe estar a la cabeza».

La industria alimentaria es responsable de aproximadamente un 25 % de las emisiones de GEI del mundo, por lo que es uno de los mayores impulsores del cambio climático. Millones de agricultores a pequeña escala, en los que se basa esta industria, son muy vulnerables a los fenómenos meteorológicos extremos. Los expertos de Oxfam estiman que las 10 mayores empresas de alimentos y bebidas dependen de al menos 100 millones de estos pequeños agricultores de todo el mundo. Cuando los desastres climáticos desatan su fuerza, estos agricultores y sus familias se ven obligados a vender sus posesiones y están en peligro de caer en la pobreza y el hambre.

En el caso de las mujeres agricultoras, los riesgos a los que tienen que hacer frente son aún mayores, ya que tienen un acceso desigual a la tierra, el crédito y a otros recursos financieros. Además, a menudo son excluidas de unirse a las cooperativas agrícolas y otros sistemas de apoyo que las ayudan a seguir trabajando cuando los fenómenos climáticos extremos arruinan sus cultivos.

Junto con el informe, Oxfam ha puesto en marcha una herramienta online que ilustra la escala de GEI producidos por los diversos productos alimenticios de todo el mundo. La aplicación también incluye relatos de primera mano de los agricultores a pequeña escala que muestran cómo les afecta el cambio climático.

«Las empresas del sector alimentario no solo tienen que perfilar los recortes de emisiones basadas en la ciencia en su cadena de suministro y trabajar con los pequeños agricultores para ponerlos en práctica, sino que también deben ayudar a estos agricultores a sobrellevar los efectos del de cambio climático garantizándoles un ingreso digno», apuntó Gore. «Si lo hacen, sería bueno para las personas y bueno para los negocios. Si las compañías de la industria alimentaria no actúan, será imposible mantener los compromisos del Acuerdo de París», concluyó.

Para leer con tranquilidad el informe, accede al original desde nuestra Biblioteca. Solo tienes que pinchar sobre la imagen y podrás descargártelo en PDF.

 

El informe, dado a conocer recientemente con motivo de la Business and Climate Summit celebrada en Londres, identifica las emisiones derivadas de los suelos agrícolas como un importante contribuyente al cambio climático.

 

Fuente: Oxfam América.

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