Cinco maneras por las que la reforestación ayuda a los agricultores a adaptarse al cambio climático

Los profesionales de Taking Root, una organización sin ánimo que desarrolla proyectos de compensación del carbono forestal para impulsar el desarrollo económico entre los pequeños agricultores de Centroamérica, resumen en cinco las maneras por las que la reforestación ayuda a los agricultores de las zonas más pobres no solo a mitigar el cambio climático, sino también a adaptarse a él.

Imagen: Taking Root.

Los métodos para ayudar a los agricultores a adaptarse al cambio climático son: diversificar las fuentes de ingresos, utilizar árboles de tamaño comercial que son más resistentes, tener un horario y cosecha flexibles, logra estabilidad en los ingresos y valerse de los bancos de árboles.

En este sentido, explican valiéndose de la experiencia adquirida en sus propios proyectos que, «dado que los agricultores viven de la agricultura y la cría de ganado —uno de los principales impulsores de la deforestación—, la construcción de la cubierta forestal normalmente está reñida con la mejora de los medios de vida. Sin embargo, el modelo de reforestación diseñado por sus técnicos consigue que la lucha contra el cambio climático pueda ir de la mano con la mejora de los medios de vida.

Cabe recordar que las políticas de adaptación al cambio climático se refieren a las estrategias que reducen la vulnerabilidad general de las personas a los impactos del cambio climático. De hecho, la planificación y la implementación de este tipo de estrategias para ayudar a los países en desarrollo en esta misión es uno de los resultados clave derivados del Acuerdo de París consensuado a finales de 2015 en la COP21. En dicha reunión, se reconoció la necesidad de una mayor cooperación internacional con el fin de prestar un fuerte apoyo a las naciones en desarrollo más vulnerables al cambio climático. Esto es, la adaptación al cambio climático ha pasado a ser una prioridad de la política internacional.

A pesar de que el cambio climático nos afecta a todos, no lo hace en igual proporción, intensidad y con los mismos efectos. Los agricultores de las zonas más empobrecidas del mundo son una de las poblaciones especialmente vulnerables a este fenómeno global. ¿Por qué? Porque dependen de la agricultura de secano para su subsistencia, por lo general sin disponer de un seguro para sus cosechas. Ante esta situación, incluso los pequeños cambios en el clima causados por el cambio climático alteran sus condiciones de vida.

Por ejemplo, los aumentos de las temperaturas medias les plantean problemas por dos motivos. En primer lugar, las temperaturas más cálidas disminuyen los rendimientos de los cultivos de los que los agricultores dependen para alimentar a sus familias a largo plazo. En segundo lugar, el incremento de las temperaturas está comúnmente asociado con el aumento de plagas y enfermedades. Por ejemplo, durante los últimos años, la producción de café en Nicaragua y en gran parte de América Latina ha quedado diezmada por la roya del café, un patógeno que reduce en gran medida la productividad. Los efectos de la roya del café se agravan con el cambio climático, explican los especialistas de Taking Root.

Pero el verdadero problema causado por el cambio climático es el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos, tales como inundaciones y sequías, y una mayor variabilidad de las precipitaciones. Los agricultores siembran sus cultivos agrícolas al comienzo de la temporada de lluvias, en concreto, después de las primeras grandes lluvias. En ese momento es cuando han realizado sus mayores inversiones —han preparado el terreno para la siembra y agotado sus semillas restantes de la cosecha del año anterior—. Por lo tanto, si no llueve inmediatamente después de que las semillas germinen, las plantas morirán y se perderán cosechas enteras.

¿De qué manera se puede ayudar a los agricultores a adaptarse al cambio climático? Los métodos que proponen los expertos de esta entidad son cinco:

1.º Diversificar las fuentes de ingresos. Los árboles de tamaño comercial son otro tipo de cultivo que ayuda a los agricultores a diversificar su cartera de actividades para contribuir a la generación de ingresos, lo que reduce la exposición general de los hogares al riesgo. En el caso de un acontecimiento inesperado, como el brote de una plaga que ataca a un cultivo, los agricultores todavía tienen sus otros cultivos para generar ingresos.

2.º Los árboles son más resistentes que la mayoría de los cultivos agrícolas. Una de las mejores características de los árboles es que pueden prosperar en tierras no aptas para la agricultura, tales como laderas y en suelo rocoso. Esto significa que los árboles pueden proporcionar productos en terreno que no es adecuado para otros cultivos alimentarios. Y una vez que los árboles han echado raíces, son mucho más resistentes a las sequías y a las inundaciones en comparación con los cultivos agrícolas. De hecho, los árboles tienen muchas más probabilidades de sobrevivir y, de este modo, evitar un fracaso total de la cosecha.

3.º Horario de trabajo y cosecha flexibles. Un clima impredecible significa cosechas imprevisibles para los agricultores. Una de las mejores características de árboles de tamaño comercial es que pueden ser cosechados en cualquier época del año. Los agricultores pueden programar las cosechas anticíclicas respecto a la agricultura (es decir, en las épocas del año en que los cultivos agrícolas no proporcionan ningún ingreso). Además, los árboles de calidad cada vez mayor requieren atención y cuidado. Deben ser podados y clareados y los agricultores pueden hacer este trabajo durante la temporada baja, cuando el trabajo agrícola es escaso. De esta manera, las actividades de generación de ingresos se desplazan a los momentos en que más se necesitan.

4.º Estabilidad de los ingresos. Los agricultores que participan en el programa de reforestación de Taking Roots reciben un pago por servicios ambientales basado en el crecimiento del árbol. En los momentos de dificultad agrícolas, tales como los causados por fenómenos climáticos irregulares, los agricultores siguen recibiendo pagos.

5.º Bancos de árboles. Una vez que los árboles son de tamaño comercial, almacenan valor, del mismo modo que un banco, donde los depósitos pueden ser retirados en tiempos de dificultades personales. Por ejemplo, después de una mala cosecha o si un miembro de la familia enferma cuando esta está en una situación delicada de ingresos, un hogar con árboles de tamaño comercial puede cosechar alguno para cubrir sus necesidades urgentes. Tales cosechas son parte del diseño de plantación y de los cálculos de carbono realizados por Taking Roots, por lo que no afectan a las compensaciones de carbono generadas por el programa.

Fuente: Taking Root.

Deja un comentario