Cinco maneras de mantener sanos nuestros bosques

A pesar de que está muy extendida la creencia de que en Europa los bosques no están bien gestionados, la realidad es muy diferente, según afirman los expertos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). De hecho, las masas forestales europeas se gestionan de manera sostenible, lo que contribuye a su crecimiento, tanto en tamaño como en calidad, así como a que su estado de salud sea eminentemente sano.

Por ejemplo, la superficie forestal del viejo continente ha aumentado en 17 millones de hectáreas en las últimas dos décadas, lo que supone aproximadamente la mitad del tamaño de Alemania.

Los bosques sanos requieren una atención continua y, por este motivo, es importante que no nos durmamos en los laureles en el mantenimiento de su cuidado. Aunque, en este sentido, cabe subrayar que la mayoría de los bosques europeos cuentan con un plan de gestión que garantiza su uso sostenible.

Para seguir en esta línea y garantizar la salud de los bosques es de vital importancia proporcionar la mejor información disponible para realizar una monitorización fiable; además de facilitar el debate político para lograr una mayor concienciación y consolidar una capacidad de gestión sostenible.

Así, ¿cómo podemos contribuir al mantenimiento de nuestros bosques? Los especialistas de la FAO nos proponen cinco prácticas:

En primer lugar, nos aconsejan realizar un uso inteligente de la madera, ya que la empleamos para numerosas funciones relacionadas con la construcción, como combustible para calentar o para la fabricación de los muebles que decoran nuestros hogares y negocios. Asimismo, a los bosques y a la buena gestión realizada de ellos les debemos la existencia de madera, alimento, combustible, flora y fauna, aire y agua limpios, etc.

Cabe subrayar que mientras que los pozos de petróleo y las minas son finitas y se agotan, los bosques vuelven a crecer. Unos bosques bien gestionados siempre crecerán, mientras que el petróleo, el acero y el hormigón no se encuentran en el mismo caso.

Otro de los consejos es mantener seguro el medio ambiente. Nuestro impacto en el entorno natural o nuestra “huella” puede ser menor si utilizamos la madera producida de manera sostenible en lugar de los productos no renovables. Los productos forestales como la madera y el corcho son renovables y seguros. La madera almacena carbono ayudando a regular la cantidad que se libera de él en el aire y, por lo tanto, a mantener el clima estable. Es por ello que la gestión de nuestros bosques, sabiendo lo que podemos usar y de dónde y siendo conscientes de los impactos que nuestras diferentes acciones tienen, nos ayuda a ser benefactores responsables e inteligentes de nuestros bosques.

La tercera sugerencia encaminada a conservar nuestros bosques con buena salud consiste en mantener la biodiversidad: Los bosques son un tesoro de biodiversidad, por lo que proteger grandes áreas de bosques contribuye a mantener ecosistemas saludables al tiempo que disfrutamos de actividades recreativas, deportes en áreas boscosas -pesca, senderismo, ciclismo, etc-. De hecho, la superficie de bosques protegidos en Europa se ha incrementado en alrededor de medio millón de hectáreas anuales en los últimos diez años, gracias a las políticas que favorecen la conservación de la naturaleza.

La cuarta propuesta pasa por animarnos a ser innovadores: nuevas formas de emplear la madera significa que podemos desarrollar tecnologías que intervienen en la fabricación de productos y componentes de alto rendimiento en industrias como la electrónica y la automoción, así como en otros sectores como el de paquetería e higiene. Innovaciones específicas incluyen bioplásticos, materiales basados en celulosa, nuevos tipos de textiles y productos de ingeniería de la madera, como la madera laminada cruzada.

Y el último consejo consiste en ser capaces de ver efectivamente la fábrica en su conjunto. Los bosques apoyan nuestras economías y mantienen nuestros recursos; nos proveen de las mayores áreas de recreación, alimentos y combustible, aire y agua limpios. Además, numerosas materias primas destinadas a construcción y a fines relacionados con la ingeniería surgen de estas fábricas naturales centenarias.

Aparte de lo ya expuesto, los responsables de FAO inciden en que mantener los bosques sanos como fuerza impulsora de una economía más verde requiere la acción de todas las partes interesadas y a todos los niveles.

El «Plan de Acción para el Sector Forestal en una Economía Verde», desarrollado con el apoyo de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (Unece, por sus siglas en inglés) y la FAO ya está en marcha. En él se esbozan las medidas necesarias para cumplir con un futuro estable y seguro para los bosques de Europa y se fundamenta en cinco pilares para lograr la captación de todos los sectores que trabajan en conjunto con el sector forestal:

  • generación y consumo de productos forestales;
  • un sector forestal bajo en carbono;
  • empleos verdes en el sector forestal decentes;
  • suministro a largo plazo de los servicios de los ecosistemas forestales;
  • desarrollo de políticas y supervisión del sector forestal en relación a una economía verde.

Fuente: FAO

Un comentario en “Cinco maneras de mantener sanos nuestros bosques

  1. Felicitaciones por ese crecimiento de masa forestal, sería muy importante socializar esas políticas en América latina para que ese crecimiento de las fábricas verdes centenarias se sostengan en el tiempo y en un corto plazo implementarl políticas sostenibles en beneficio de todos.

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