Científicos españoles calculan la cantidad de nutrientes que aporta al suelo la caída de acículas de pino carrasco, datos relevantes para simular los efectos del aclareo

Una investigación llevada a cabo por científicos españoles de la Universidad de Granada y del Ifapa Centro Camino de Purchil (Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía) ha calculado la cantidad de nutrientes que aporta al suelo la caída de acículas de pino carrasco, lo que aporta nuevos datos para simular los efectos del aclareo. Esta técnica comúnmente empleada en la gestión forestal es considerada una de las prácticas más eficaces para la adaptación y mitigación del cambio climático.

 

El aclareo es una técnica técnica comúnmente empleada en la gestión forestal es considerada una de las prácticas más eficaces para la adaptación y mitigación del cambio climático.

“Thinning affects the needlefall nutrient return to soil in a semiarid Aleppo pine afforestation while the nutrient dynamics remain unchanged” («El aclareo afecta al retorno de nutrientes de la aguja al suelo en una forestación semiárida de pino carrasco, mientras que la dinámica de los nutrientes permanece inalterada»), es el artículo que recoge los resultados de la investigación, publicado en Forest Ecology and Management. Lo firman Francisco Bruno Navarro, del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) y E. Fernández-Ondoño, M.ª Noelia Jiménez y Carmen Segura, de la Universidad de Granada.

El texto detalla cómo afecta la reducción de ejemplares de pino carrasco en el estado nutricional del ecosistema y hace hincapié en que, a pesar de que el aclareo disminuye la cantidad de nutrientes que caen al suelo, con el paso del tiempo, esas diferencias tienden a desaparecer.

El aclareo es una técnica habitual empleada en el clima mediterráneo que consiste en cortar y retirar árboles para disminuir la cantidad de pinos plantada originalmente. Entre sus funciones, está la reducción del riesgo de incendios, del estrés por sequía y la mejora del estado nutricional de los árboles, ya que disminuye la competencia por los recursos cuando la densidad es muy alta.

En su análisis, el equipo de científicos evaluó de qué manera afecta el aclareo al ciclo de nutrientes de una plantación de pino carrasco (Pinus halepensis) en el Cortijo del Conejo, ubicada cerca de Guadix, en tierras agrícolas abandonadas (forestación). «Este proceso natural constituye la principal vía de entrada de alimento de los ecosistemas forestales», destaca la información difundida por la Universidad de Granada.

Según el resumen introductorio del artículo, para determinar el impacto de las prácticas silvícolas en el ciclo biogeoquímico, es crucial abordar el manejo forestal en un contexto de cambio global, especialmente en áreas semiáridas donde faltan datos. En este sentido, la intensidad de aclareo aplicada a una forestación de Pinus halepensis Mill. fue analizada durante tres años en la ubicación mencionada «para determinar los efectos sobre la dinámica mensual de las concentraciones de nutrientes de la aguja (N, P, K, Na, Ca, Mg, Fe, Mn, Zn y C), y las cantidades de nutrientes devueltos al suelo (kg ha⁻¹), así como los insumos anuales medios (kg ha yr⁻¹) después de 8 años desde las intervenciones».

«Los valores medios de las concentraciones de nutrientes caídos mostraron diferencias estadísticas solo entre los tratamientos de aclareo para Na, Mn y C. La dinámica mensual de las concentraciones de nutrientes de la aguja tuvo tendencias similares para todas las intensidades de aclareo, pero las diferencias marcadas entre los periodos de muestreo. Se encontraron diferencias medias en los nutrientes que regresan al suelo entre los tratamientos de aclareo para todos los contenidos de nutrientes estudiados, debido principalmente a las diferencias en la producción de la aguja, a excepción de Na y Mn. La intensidad del aclareo redujo la cantidad de nutrientes que regresan al suelo para la mayoría de los nutrientes de la aguja, pero estas diferencias disminuyeron durante los 3 años del periodo de estudio. Los nutrientes que son devueltos al suelo son relevantes en esta área semiárida porque proporcionan datos para modelar el secuestro de carbono (C = 536.5 kg ha⁻¹ yr⁻¹), así como información sobre el ciclo de nutrientes (N = 6.5 kg ha⁻¹ yr⁻ ¹; P = 0,8 kg ha⁻¹ yr⁻¹; K = 1,5 kg ha⁻¹ yr⁻¹)».

Para verificar los resultados del trabajo llevado a cabo, se aplicaron tres intensidades de aclareo sobre una superficie de pinos carrasco: a la retirada de un 48 %, 60 % y 70 % de los árboles y compararon los resultados con un área control —zona en la que no se eliminó ningún ejemplar—. Las conclusiones del análisis revelan que allí donde existen más árboles por unidad de superficie, esto es, en aquellas zonas en las que no se realizó ningún aclareo, caen más hojas y la cantidad de nutrientes aportada al suelo también es mayor. Sin embargo, esta tendencia desaparece con el tiempo y entran cantidades similares de nutrientes a intensidades de aclareo intermedias.

Tras su investigación, los autores del artículo se muestran partidarios de planificar la práctica del aclareo: «Teniendo en cuenta que reduce la competencia entre los árboles y que es una medida que incrementa la resiliencia de las masas forestales al cambio climático, desde el punto de vista del ecosistema resulta más favorable realizar aclareos que mantener las forestaciones con una densidad muy alta de árboles», asegura Carmen Segura, del Departamento de Ciencias del Suelo y Química Agrícola de la Universidad de Granada.

¿Por qué son útiles los resultados para la comunidad científica?

Los hallazgos registrados mediante el análisis de los nutrientes presentes en las hojas del desfronde aporta nueva información acerca de diferentes procesos fisiológicos que se producen en los pinos, como por ejemplo en respuesta a situaciones de estrés hídrico o mecanismos nutricionales. Esta información es crítica para llevar a cabo simulaciones de los efectos que un cambio de uso del suelo o una práctica concreta de gestión forestal tiene sobre el secuestro de carbono en el suelo, utilizando para ello modelos matemáticos, explica Segura.

Asimismo, los datos sobre los compuestos que entran al suelo a través de la biomasa caída del árbol arrojan nuevos conocimientos para simular cuánto carbono secuestra un ecosistema, pero también para evaluar su estado de salud. «El carbono orgánico es un indicador de la fertilidad del terreno y, por tanto, de la calidad de los suelos. Por ello, una de las estrategias que organismos como el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) recomienda para frenar los efectos del cambio climático consiste en retirar el dióxido de carbono de la atmósfera mediante la reforestación para incrementar su secuestro», recuerda la científica.

Fuente: Universidad de Granada.

 

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