Cerca de 200 países reafirman su compromiso con el Acuerdo de París y avanzan en la definición de la reglas para implementarlo

Después de dos semanas de negociaciones, ayer finalizó la cumbre de cambio climático COP23 en Bonn (Alemania), con la aprobación de una hoja de ruta en la que empiezan a concretarse las reglas para la implementación del Acuerdo de París y la adopción del Diálogo de Talanoa. Las 197 Partes lograron con ambos hitos dar un paso en firme en su compromiso de llevar a la práctica el paco universal y reafirmaron con ello su determinación para seguir adelante. Queda mucho por hacer, pero el consenso es unánime sobre la necesidad de progresar en la misma dirección para cumplir con París.

 

Tras de dos semanas de negociaciones, ayer finalizó la cumbre de cambio climático COP23 en Bonn (Alemania), con la aprobación de una hoja de ruta en la que empiezan a concretarse las reglas para la implementación del Acuerdo de París y la adopción del Diálogo de Talanoa.

Las dos intensas semanas han servido para consolidar avances críticos tanto en las negociaciones como en la implementación del Acuerdo de París, lo que allana el camino hacia la próxima COP de Katowice (Polonia) de 2018. Durante la próxima cumbre del clima, los firmantes del pacto planean adoptar el manual sobre las reglas para la implementación del Acuerdo de París.

La hoja de ruta consensuada recoge las disposiciones para la aplicación del Acuerdo de París. Es decir, el texto determina, por ejemplo, cómo miden e informan los países sobre sus emisiones de gases de efecto invernadero. Las Partes han redactado en Bonn textos sobre todas las cuestiones que deberán ser finalizadas y adoptadas por la COP de Polonia del año que viene.

En paralelo a las negociaciones, la agenda de implementación también consolidó avances: tanto representantes gubernamentales, como profesionales de la industria y de la sociedad civil presentaron un amplio espectro de soluciones de acción climática en los cientos de eventos programados.

Un ejemplo del progreso registrado al margen de las negociaciones es la el Programa de Apoyo a las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC Support Programme), lanzado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP), junto con los gobiernos de Alemania, España y la Comisión Europea. Esta iniciativa busca ayudar a los países en desarrollo a elaborar estrategias nacionales de acción climática para avanzar en sus compromisos de reducción de emisiones.

Otro resultado clave de la conferencia ha sido la adopción del Diálogo de Talanoa. Talanoa es un término de Fiji, cuyo Gobierno ha presidido la COP23, que se refiere a una conversación en la que las personas involucradas comparten ideas y resuelven problemas. La suma total de los objetivos climáticos actuales en virtud del Acuerdo de París todavía no es suficiente para limitar el calentamiento global a menos de 2 ºC. Y, además, en diciembre de 2015 se llegó a un acuerdo en París de que la comunidad internacional debería elevar el nivel de ambición a lo largo del tiempo.

El Diálogo de Talanoa (anteriormente conocido como el Diálogo de Facilitación) es la prueba de este mecanismo de ambición. Bajo el liderazgo de Fiji y Polonia, este diálogo tiene como objetivo reunir las contribuciones del sector científico, la industria y la sociedad civil en los próximos años. El resultado será una evaluación orientada a motivar a las Partes a tomar medidas más ambiciosas para cerrar la brecha mundial de mitigación del cambio climático.

A continuación, te resumimos por temas otros de los anuncios más relevantes que han tenido lugar en el marco de la segunda semana de la conferencia (en este enlace, tienes el resumen que hicimos la semana pasada recogiendo otros hechos relevantes):

Avance hacia la descarbonización y mitigación

Más de 20 países, con el Reino Unido y Canadá liderando la iniciativa, han materializado un nueva alianza para acelerar el crecimiento limpio y lograr la eliminación rápida y gradual del carbón como fuente de energía. Se trata de Powering Past Coal Alliance, apoyada también por otras naciones como Austria, Francia, Finlandia, Italia, México y Países Bajos, por y numerosas empresas y organizaciones de la sociedad civil que se han unido para la protección del clima.

Microsoft se comprometió a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero un 75 % para 2030.

Seis países hicieron oficial su ratificación de la Enmienda de Doha, que establece el compromiso con el segundo periodo del Protocolo de Kioto. El sexteto de naciones lo compusieron Alemania, Bélgica, Eslovaquia, España, Finlandia y Suecia. Hasta la fecha, son 90 los países que han ratificado la Enmienda de Doha.

Y ocho gobiernos anunciaron su ratificado de la Enmienda de Kigali (un acuerdo sobre la eliminación progresiva de los hidrofluorocarburos —HFC—) del Protocolo de Montreal: Alemania, Comoras, Eslovaquia, Finlandia, Luxemburgo, Maldivas, Reino Unido y la República Democrática Popular Lao, lo que eleva a 19 el total de países que la apoyan.

Refugiados climáticos y comunidades más vulnerables

El Gobierno de Fiji, un pequeño estado insular formado por más de 300 islas que ha ejercido la Presidencia de la COP23, anunció que ha destinado 50 000 dólares estadounidenses al desarrollo de un marco legal para ayudar a relocalizarse a los refugiados climáticos.

La iniciativa InsuResilience, alianza global para el clima y la provisión de soluciones financieras y de seguros impulsada por el G20 y el V20 (grupo formado por 49 de las naciones más vulnerables del mundo, incluida Fiji), cuenta con 125 MUSD adicionales provenientes de Alemania para apoyar la provisión de seguros a 400 millones de personas pobres y vulnerables hasta 2020.

NDC Partnership establecerá un nuevo centro regional para apoyar la implementación de Contribuciones Determinadas Nacionales en el Pacífico.

Agricultura y bosques

Noruega y Unilever han anunciado un nuevo fondo de 400 MUSD de inversión pública y privada para impulsar un desarrollo socioeconómico más resiliente. El fondo apoyará proyectos dirigidos a modelos comerciales que combinen inversiones en agricultura libre de deforestación, la inclusión de pequeños productores y la protección forestal.

Alemania y Reino Unido inyectarán 153 MUSD para el desarrollo de programas de lucha contra el cambio climático y la deforestación en la selva del Amazonas.

El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas lanzó la Plataforma Global para la Declaración de Nueva York sobre los Bosques para acelerar el logro de sus objetivos de protección y restauración forestal.

Adaptación

El Fondo Verde para el Clima y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo se comprometieron a liberar 37,6 MUSD del Proyecto Saïss de Conservación del Agua de 243,1 MUSD para hacer que la agricultura marroquí sea más resistente. La iniciativa, que incluye financiación del Reino de Marruecos, apoyará un esquema de transferencia de agua de más de 100 millones de metros cúbicos de riego, para alejar a la agricultura del país norteafricano del uso insostenible del agua subterránea.

Océanos

The Ocean Pathway (La ruta del océano) es un proyecto impulsado desde la Presidencia de la COP23 que encarna la importante relación existente entre el océano y el cambio climático. El texto es una llamada a la acción de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Océano, aboga por la inclusión del océano en las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés) y refuerza la movilización y cooperación entre las Partes del Convenio de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), entre otros.

Renovables

La Agencia Internacional de la Energía crea, junto a 13 países y mediante una inversión de 30 MEUR el programa IEA Clean Energy Transitions Programme para apoyar al mundo en su transición hacia una energía limpia.

Inversión verde

El banco HSBC adelantó la movilización de 100 000 MUSD para inversiones para impulsar la transición hacia una economía baja en carbono y el crecimiento verde en todo el mundo.

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