Cazadores, biodiversidad y cambio climático en Reino Unido

Un informe del gobierno asegura que gran parte de las turberas en terreno británico están desapareciendo como consecuencia de su drenaje para favorecer el desarrollo del brezo y de este modo el hábitat de especies de aves de alto interés cinegético

Los propietarios de fincas de caza están quemando la turba para favorecer el desarrollo de brezo que alimenta a las aves deportivas que las aloja. En este informe, el Comité sobre el Cambio Climático considera la posibilidad de que hay que compensar a éstos propietarios mediante el pago de una contraprestación para dejar los pantanos de forma que sigan realizando sus funciones habituales para almacenar carbono y agua.

Si la turba se drena, el carbono almacenado en material orgánico se expone al aire, la descomposición y la formación de CO2. El informe del subgrupo del Comité de Adaptación dice que alrededor de 30% (cerca de 1.000 kilómetros cuadrados) de las “Highlands” con turba se han convertido en matorrales dominados por el brezo para el urogallo.

Para frenar este avance, el gobierno británico ha puesto en marcha un programa de recuperación de turberas, y con ese fin, establecen que es necesario poner un precio sobre el carbono que se almacena en los pantanos. De este modo, para casi cualquier precio del carbono, valdrá la pena restaurar los pantanos, según el informe.

Este informe, también recoge que el gobierno debería examinar la posibilidad de utilizar los fondos de la Política Agrícola Común para proteger las turberas.

El informe del comité dice que el área protegida en las Highlands en buen estado ecológico de formación de turba se ha reducido de 210 kilómetros cuadrados (el 6% de la superficie profunda total de turba) a 160 kilómetros cuadrados (5% de la superficie) entre 2003 y 2013.

Como contrapartida, las asociaciones rurales, se enfrentan a una posible decisión para limitar la caza, debido a los ingresos que se obtienen en estas zonas con la actividad cinegética.

Según recoge el informe, cuanto antes se llegue a un pago basado en el mercado para la protección de la turba, mejor. La idea puede ser controvertido, ya que algunos de los propietarios de esos territorios coinciden con las personas más ricas del Reino Unido y que podrían ser retribuidos por no hacer nada en sus grandes extensiones.

El informe además, reprocha su parte de culpa a los ganaderos en relación con el drenaje de las turberas. Los pantanos también proporcionan un valioso servicio en el almacenamiento de agua, lo que impide las inundaciones y los filtros de agua para beber.

¿Estaremos ante una oportunidad para el desarrollo de una política de Pagos por Servicios Ambientales, o nos quedaremos en una política anacrónica de subsidios?

Fuente: BBC News

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