Casi 30 ciudades y estados de China y EE. UU. se comprometen a reducir las emisiones de GEI y a establecer planes de acción climática

La reciente Cumbre de Líderes sobre el Clima mantenida entre Estados Unidos y China se ha saldado con la firma de una Declaración por la que varias ciudades, estados y provincias de ambas naciones se comprometen a adoptar medidas para abordar el cambio climático a escala local, regional y estatal. Además, también impulsarán el diálogo y la cooperación bilateral en esta materia e implantarán acciones ambiciosas y verificables que permitan hacer frente a este desafío global, según la Casa Blanca.

 

Guanzhou y Pekín se han comprometido a alcanzar su punto máximo de emisiones de CO2 para finales de 2020, lo que supone un adelanto de una década respecto a la meta nacional.

Según anunció durante la cumbre el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, son 18 los estados y ciudades que se suman al reto: Atlanta, Boston, California, Carmel (IN), Connecticut, Des Moines, Houston, Lancaster, Los Ángeles, Miami-Dade County, Oackland, Phoenix, Pinecrest (FL), Portland (OR), Salt Lake City, San Francisco, Seattle y Washington, D.C. Por parte de China, las ciudades y provincias que han suscrito la Declaración son Guangzhou, Guiyán, Hainan, Jilin, Jinchang, Pekín, Shenzhén, Sichuan, Wuhan, Ya´an y Zhenjiang.

Bloque chino

El bloque chino, que representa alrededor de 1,2 gigatoneladas anuales de emisiones de dióxido de carbono (cerca de un 25 % de las emisiones de las áreas urbanas de China y el mismo nivel de emisiones que generan Brasil o Japón) ha anunciado la formulación de la nueva Alliance of Peaking Pioneer Cities (APPC).

Las ciudades y provincias adscritas a esta alianza han establecido años límite para las emisiones de dióxido de carbono que son anteriores al tope marcado por el objetivo nacional: 2030. Por ejemplo, en el caso de Guanzhou y Pekín se han comprometido a alcanzar su punto máximo de emisiones de CO2 para finales de 2020, lo que supone un adelanto de una década respecto a la meta nacional.

Con la firma de la Declaración, las ciudades chinas han declarado su intención no solo de establecer objetivos ambiciosos para reducir las emisiones, sino también de informar periódicamente sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, establecer planes de acción climática dirigidos a recortar las emisiones y mejorar tanto las asociaciones como la cooperación bilateral.

Bloque estadounidense

Por su lado, las ciudades, condados y estados de EE. UU. han presentado metas ambiciosas de reducción de emisiones a largo plazo, entre las que se cuenta el compromiso de California de disminuir las emisiones entre un 80 % y un 90 % por debajo de los niveles de 1990 para el año 2050.

Seattle, por su parte, aspira a ser neutral en carbono neutral para 2050, es decir, lograr tener una producción sin emisiones netas de GEI.

Del mismo modo que sus homólogas chinas, las representantes estadounidenses han declarado su intención de establecer objetivos ambiciosos para rebajar las emisiones, informar periódicamente sobre sus registros de GEI y llevar a cabo planes de acción climática que se traduzcan en menos emisiones, aparte de impulsar la colaboración y asociación bilateral.

Otras iniciativas descarbonizadoras

Además de la Declaración, en el transcurso de la Cumbre de Líderes sobre el Clima entre EE. UU. y China, entidades del sector privado y organizaciones de la sociedad civil también han avanzado iniciativas que pretenden sumarse a la campaña por minimizar en lo posible las emisiones de dióxido de carbono. Algunas de ellas son la California-China Urban Climate Collaborative (CCUCC), un proyecto de ICLEI (Local Governments for Sustainability) en colaboración con el Lawrence Berkeley National Laboratory (LBNL), la Cámara de Comercio California-China, el Bay Area Council y Asia Society.

Las previsiones son que la CCUCC comience a funcionar a finales de este 2015 para lograr su misión: ayudar a los responsables políticos en la planificación climática, la construcción de capacidades organizacionales y a conectar las ciudades con industrias basadas en tecnologías limpias. En principio, participarán en 10 ciudades californianas y otras tantas chinas.

Otro proyecto ha consistido en la firma de un Memorando de Entendimiento (MoU) entre las ciudades de Shenzhén, Guangdong y Los Ángeles y el Estado de California para compartir las mejores prácticas y lecciones aprendidas en la reducción de emisiones, especialmente en la construcción de edificios sostenibles y los buques que visitan sus respectivos puertos principales. Además, también explorarán formas de promover empleos verdes y ampliar el comercio en otros sectores como los de las tecnologías medioambientales y la energía limpia.

Otra apuesta parte del China Beijing Environment Exchange, el Climate Registry, la Climate Action Reserve y el Innovation Center for Energy and Transportation y consiste en un acuerdo para diseñar programas de formación en mercados del carbono en China y para introducir en Pekín el mecanismo californiano de créditos para vehículos de cero emisiones. Esta iniciativa busca capacitar a los profesionales con la experiencia y el conocimiento necesarios para crear mercados de carbono eficientes, que son críticos para impulsar el despliegue de fuentes de energía renovable y limpia.

También se ha anunciado la adhesión de dos de las principales ciudades chinas, Guangzhou y Nanjing, al Grupo C40 Grandes Ciudades para el Liderazgo del Clima, con lo que ya serán siete las urbes chinas que forman parte de esta iniciativa. Las otras cinco son Hong Kong, Pekín, Shanghái, Shenzhén y Wuhan y entre todas representan 90 una población de millones de personas y un PIB de 2,69 trillones de dólares.

 

Fuente: Casa Blanca.

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