Cóctel para mejorar el medio ambiente y el sistema tributario: impuestos a las emisiones de carbono + reducción de impuestos al trabajo

Expertos vinculados al área de investigación de economía ambiental han concluido que la introducción de impuestos a las emisiones de CO2, así como la reducción de impuestos al trabajo mejorarían tanto el medio ambiente como la eficiencia del sistema tributario.

En concreto, Anil Markandya, director científico del Basque Center for Climate Change (BC3), Mikel González, investigador del BC3 y del Departamento de Fundamentos del Análisis Económico I de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), y Marta Escapa, investigadora de este mismo departamento de la entidad académica del norte de España, se han valido de distintos modelos económicos para simular cómo afectaría a la economía española general una reforma de este tipo.

Los resultados obtenidos han sido publicados bajo el título «From shadow to green: linking environmental fiscal reforms and the informal economy» («De la sombra al verde: vincular las reformas fiscales ambientales y la economía sumergida») en la revista Energy Economics, y sus autores subrayan que «utilizamos una metodología conocida como equilibrio general computable, que nos permite tener en cuenta a todos los sectores económicos y analizar así políticas que afectan de una forma estructural a la economía. La novedad es que hemos incluido la economía sumergida, algo que los estudios realizados anteriormente no habían contemplado».

Según el resumen del artículo, «en las últimas décadas, numerosos trabajos han analizado con cierta profundidad las diferentes reformas en materia de impuestos ambientales y la hipótesis del doble dividendo, es decir, la posibilidad de mejorar no solo el medio ambiente, sino también la economía a través de la reducción de las distorsiones existentes en el sistema tributario. Sin embargo, tales estudios no han modelado los efectos de la presencia de una economía sumergida  a pesar de que los mercados paralelos representan una parte importante y creciente del PIB en muchas economías desarrolladas». Ante esta situación, los autores analizan ese vínculo importante «mediante un modelo de equilibrio general computable para el caso de España, con tasas históricamente altas de desempleo y una economía paralela notable. Dado que el trabajo sumergido no paga impuestos, cuando se introduce el impuesto verde y se reducen los impuestos sobre el trabajo formal, la ineficiencia no relacionada con el entorno preexistente del sistema impositivo se reduce notablemente».

De hecho, el análisis realizado por los tres investigadores españoles muestra «que si se consideran las distorsiones creadas por la economía sumergida, el caso de una reforma fiscal ambiental en donde se utilizan los ingresos para reducir los impuestos sobre el trabajo se fortalece y la posibilidad de encontrar un doble dividendo se hace más probable. Asimismo, nuestro análisis de sensibilidad también revela que estos resultados se pueden extrapolar, en cierta medida, a otros países donde la economía sumergida mueva diferentes volúmenes o en los que las condiciones del mercado laboral sean distintas.

Metodología

En cuanto a las simulaciones realizadas por los investigadores del BC3 y la UPV/EHU, estos observaron al desarrollarlas que se producía un mayor beneficio en el sistema público del estimado en un principio, lo que explican porque «cuando se introduce un impuesto ambiental, los colectivos que realizan trabajo informal comienzan a pagar impuestos por la vía indirecta del consumo. Si, a la vez, se reduce el impuesto sobre el trabajo, se consigue una disminución de la ineficiencia del sistema tributario y una reducción efectiva de la presión fiscal. Esto genera un aumento de la actividad económica, una reducción del desempleo y una disminución de la economía sumergida».

En cuanto a la posibilidad de que el planteamiento de este estudio llegue a hacerse realidad, González-Eguino destaca que «este estudio refuerza la idea de que una reforma fiscal ambiental puede ser muy beneficiosa y nos permitiría calcular las cifras de las recomendaciones que desde hace mucho tiempo llevan haciéndonos varios organismos internacionales».

Respecto a las limitaciones encontradas en el transcurso del estudio, «es posible que la subida de los precios de la energía asociados se contrarrestaría con el aumento de los salarios reales, pero para las personas inactivas —especialmente pensionistas y personas desempleadas— no existiría tal efecto. Es necesario analizar los posibles efectos regresivos de estas reformas, especialmente sobre los grupos más vulnerables e incluir mecanismos que corrijan dichos efectos si los hubiera».

Fuente: AgenciaSinc, Sciencedirect

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