Acuerdo de París: esperanza y llamada a la búsqueda de la forma en que nuestras decisiones de consumo sean más respetuosas con el clima

El pasado viernes tuvo lugar en Oviedo (Asturias) la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias, cuya categoría «Cooperación Internacional 2016» ha recaído esta edición en la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) y el Acuerdo de París. En su discurso, Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención, subrayó que el pacto universal logrado en la COP21 de París en 2015 es «una poderosa señal para la esperanza en un mundo donde persisten conflictos, crisis humanitarias y pesimismo sobre las perspectivas económicas». Y alentó a todos a «buscar que la forma de vida de nuestras comunidades y nuestras decisiones de consumo sean más respetuosas con el clima».

Imagen: CMNUCC.

En su discurso, Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la CMNUCC, afirmó sentirse muy honrada de aceptar el galardón en nombre de la CMNUCC y de tener el privilegio de hacerlo «a una persona cuyo liderazgo fue esencial a lo largo de todo este proceso: mi predecesora, Christiana Figueres». Su optimismo sirvió de «inspiración al personal de la Secretaría», su visión permitió lograr «un acuerdo universal» y su «energía» facilitó que «todos los actores de la comunidad internacional se unieran para actuar», destacó Espinosa.Durante el acto, presidido por Sus Majestades los Reyes de España, el jurado que concede estos galardones explicó que la elección de los galardonados se debe a su trabajo durante «más de dos décadas a reducir la influencia humana en el aumento de la temperatura en la Tierra». Asimismo, calificó al Acuerdo de París de «hito histórico en el que 195 países se comprometieron finalmente a lograr un modelo de desarrollo universal que reduzca gradualmente las emisiones contaminantes» y subrayó la importancia del pacto «en el contexto de la cooperación internacional, como proyecto de futuro para ayudar a todos los países a avanzar juntos hacia un modelo más limpio y sostenible».

Por su lado, la secretaria ejecutiva de la CMNUCC, Patricia Espinosa, fue la responsable de recoger la estatuilla y el diploma conmemorativos acompañada de su predecesora en el cargo, Christiana Figueres, y otros representantes de la Secretaría del organismo que dirige. En su discurso, afirmó sentirse muy honrada de aceptar el galardón en nombre de la CMNUCC y de tener el privilegio de hacerlo «a una persona cuyo liderazgo fue esencial a lo largo de todo este proceso: mi predecesora, Christiana Figueres». Su optimismo sirvió de «inspiración al personal de la Secretaría», su visión permitió lograr «un acuerdo universal» y su «energía» facilitó que «todos los actores de la comunidad internacional se unieran para actuar», destacó Espinosa.

La actual responsable de la CMNUCC también reconoció el liderazgo de Laurent Fabius, que estuvo al frente de la Presidencia de la COP21 en París. «Su gran capacidad diplomática, su determinación y su visión política guiaron los trabajos de todas las Partes, permitiéndonos concluir la Conferencia de París con un acuerdo ambicioso», recordó.

Las palabras de homenaje de la secretaria ejecutiva también fueron dedicadas al secretario ejecutivo adjunto de la Convención, Richard Kinley, «que durante muchos años ha trabajado en las negociaciones sobre cambio climático», y a los representantes del personal de la Secretaría, de quienes reseñó su «profesionalidad, alto grado de conocimientos y calidad de su trabajo, pero sobre todo su fuerte compromiso en la lucha contra el cambio climático en aras del bienestar de los que hoy estamos aquí y las generaciones futuras».

Según Espinosa, «este premio reconoce también el arduo trabajo de numerosos y visionarios países y líderes mundiales, que atendieron su obligación de enfrentar los desafíos que presenta el cambio climático e inspiraron al mundo a superar sus diferencias nacionales por el bien común y, más aún, por hacer realidad la visión de que un desarrollo sostenible de bajo carbono no solo es posible sino necesario».

Otro mensaje clave de las palabras que la secretaria ejecutiva pronunció ante la numerosa audiencia congregada en Oviedo con motivo de los Premios Princesa de Asturias se centró en su sentimiento de «responsabilidad de hacer avanzar el espíritu de solidaridad y de cooperación en la siguiente fase del proceso, la implementación», etapa que «requerirá del trabajo mancomunado de todos para hacer realidad un futuro sostenible, que dé esperanza para los jóvenes de hoy y para las generaciones futuras». Además, hizo una llamada a la pausa y la reflexión sobre el presente y el futuro: una reflexión sobre el Acuerdo de París, sobre el camino que recorrimos hacia su adopción y sobre los pasos a seguir que «me llenan de esperanza».

«Les invito a reflexionar sobre sus vidas y su futuro, sobre la manera en que pueden ayudar a acelerar esta transformación. Si actuamos hoy frente al cambio climático, protegeremos el progreso que lograron nuestros padres, aseguraremos un futuro mejor para nosotros y transformaremos el crecimiento y el desarrollo por el bien de las generaciones futuras. Debemos buscar que la forma de vida de nuestras comunidades y nuestras decisiones de consumo sean más respetuosas con el clima», incidió la representante de la Convención.

«El Acuerdo de París es en efecto nuestro regalo de esperanza». «Tenemos en nuestras manos las herramientas para trabajar juntos y crear no solo un futuro, sino un presente seguro y sostenible para nuestros hijos y los hijos de todos», concluyó Espinosa.

Fuente: CMNUCC, FPA.

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